“Tamaña empresa la del poeta J. Segura: testimoniar una catástrofe. Y no es para menos, ya que la ausenciapresencia del ser amado, además de mancharnos la camisa con indeleble tinta de melancolía, nos arrincona como a perros callejeros en la esquina punzocortante de la poesía”. (Paul Valenzuela Trujillo) PLACE VOLTAIRE Si recordarás que aquella mañana aleteaban las cortinas Y el sol reflejaba y padecía en nuestra percudida gloria Sobre dos toallas mojadas, bordadas con nuestros nombres Y si recordarás que encontramos la mesa sin laureles Y que pensamos en la blanca pared como lecho Donde colgaba un fresco de la Place Voltaire Y otro del viejo Ródano y otro de frutas de estación Y así de botes blancos y migrantes negros y demás Y desistimos de amarnos por la horrenda pena Y porque dijiste -si lloramos y sudamos, la piel se hará más terca- Es que estabas a punto de irte. Luego, desnudos, jugamos a las cartas, desnudos, Y nos fotografiamos con el co...
Manam yawarninchis tukukunqachu...