"Hay historias que se construyen desde la brevedad del discurso y la eternidad del instante; historias que marcan, con precisión y certeza, nuestra relación sentimental con el lenguaje. Estas historias son como edificios que soportan el peso de los hombres y sus palabras, con toda esa mitología heredada en la epidermis de la memoria" (Paul A. Valenzuela Trujillo). PALABRAS DEL DISCÍPULO El maestro me enseñó todo lo que sé anudando con la habilidad de un tejedor silogismos inolvidables. Yo anotaba cada una de sus palabras con espesa tinta negra sobre grandes papeles que al final del año cosía. Ved, pues, mis volúmenes. Todo lo que está escrito en ellos lo recuerdo: cada frase, cada refutación perfecta de los falsos sistemas. No soy sino una bóveda que guarda su sonido. Si esto os parece poco, no lo conocíais. Pero hay algo que pienso siempre: mi maestro me dijo que en mí, su devoto discípulo, en mí, nacido para escucharle, su lección sería efímera. LA BESTIA Agazapado en la al...
Manam yawarninchis tukukunqachu...